5 Pasos para afrontar la frustración

 

Apuntar a la perfección,

causa frustración en el mejor de los casos,

y parálisis en el peor.

Sheryl Sandberg

 

 

¿Alguna ves has tenido ese desagradable sentimiento que surge al no lograr algo que habías imaginado? Seguramente si, esa sensación se llama frustración.

 

Tener determinadas expectativas ante una situación y no lograrlas de la manera en que esperabas ocasiona frustración, por ejemplo, tienes un cambio de puesto e imaginas que todo va a ir mejor, por primera vez tienes un equipo de personas a tu cargo, entonces devoras algún libro de liderazgo, sin embargo, al estar frente a tu equipo de trabajo, ellos no responden como esperabas, sino al contrario, se resisten a tus instrucciones, posterior a ello viene un sentimiento de frustración, pues todo fue completamente diferente a como lo habías imaginado

 

La frustración es una respuesta emocional al incumplimiento de algo que creímos que pasaría,  entre más expectativas tengamos de perfección sobre el resultado y este no se logre, la sensación de frustración será más fuerte, continuando con el ejemplo anterior, después del acercamiento a tu equipo de trabajo, decides poner en práctica lo que leíste en tu libro, haces un plan de trabajo para generar confianza y lealtad en tu equipo, inviertes tu tiempo de descanso en lograr un plan perfecto, generas actividades en un cronograma e imaginas el impacto positivo que habrá con tu equipo; imaginas que expones este plan perfecto a tu superior inmediato y que te pondrá una estrellita en la frente pues nadie había generado un programa de liderazgo, imaginas los diálogos, las felicitaciones e incluso piensas que te va a invitar a implementar ese programa en toda la empresa. Lunes por la mañana, expones tu presentación con tu superior inmediato y colegas, algunos te dicen que es buena idea, y al final tu superior inmediato te dice que te enfoques en que la gente genere resultados a corto plazo, que tu plan es bueno pero a largo plazo, y ahora se necesitan soluciones inmediatas, que no lo deseches pero no enfoques mucho tiempo en ello. No hay felicitaciones, no hay aplausos, no hay lo que esperabas y viene una fuerte sensación de frustración. 

 

Entonces ¿Cómo afrontar la frustración? 

  1. Reconócela. Identifica las emociones que tienes cuando no obtienes el resultado que esperas, básicamente los sentimientos serán de disforia.
  2. Acéptala. La gente a tu alrededor podría intentar animarte generando excusas que justifiquen el mal resultado, evita esto, responsabilízate sobre el porque no hubo el resultado que esperabas, aprende de ello y continua adelante.
  3. Se realista. Las expectativas muchas veces rebasan la realidad, sitúate en el presente y ve las cosas de manera objetiva, recuerda que los grandes resultados son la suma de pequeños logros.
  4. Responsabilízate. Ante la frustración surge el victimismo (nadie me entiende, nadie me valora...) y la culpa (soy un irresponsable, nunca logro las cosas...), este tipo de pensamientos hace que nos paralicemos y no continuemos, entonces, además de que se alimenta la sensación de frustración no se logra ningún resultado.
  5. Se más positivo y proactivo. Ante situaciones de frustración, solemos enfocarnos en lo no logrado, sin embargo, también existen pequeños logros alrededor, enfócate en ellos. Enfocar tu pensamiento en todos los pequeños logros que has alcanzado sumará grandes logros, además de que eso te dará impulso para moverte y ser proactivo.

 

Sintetizando, la tolerancia a la frustración es la capacidad de seguir adelante aunque no hayas conseguido lo que esperabas a la primera, lo importante es lo que haces después de que no consigues lo que quieres;  volver a ponerte de pie y seguir intentándolo con las mismas fuerzas. 

 

"Motivación sin movilización significa frustración"

Nido Qubein

  

 

Mis mejores deseos 

Janet Delgado González

www.direccioneficaz.com.mx

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